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Universidades españolas y sus retos ¿Innovar o morír? Firma invitada: Raúl Gil

Soy abogado, especializado en derecho fiscal, mercantil e Internet y nuevas tecnologías -y la intersección entre estas disciplinas-, con doce años de ejercicio en la profesión y emprendedor desde 1999. Dos preguntas que me acompaña después de terminar los estudios universitarios son las siguientes: ¿Qué se podría hacer para aprovechar el talento que atesoran muchos alumnos y que es desperdiciado en un sistema educativo que no se adapta a las necesidades de hoy? y ¿Cómo romper la inercia de sistemas educativos y universitarios obsoletos, que no incentivan el desarrollo personal, la progresión y la búsqueda del conocimiento, que no generan las oportunidades para incentivar a los alumnos que se ven envueltos en un bucle repetitivo?

Una de las reflexiones de los años posteriores a los estudios de grado es si realmente sirvieron para mucho, o mejor escrito, si podrían haber servido para mucho mas. Creo que esta reflexión la realizan muchos estudiantes de grado como yo.

Después del grado no he parado de estudiar. Tras conseguir orientar mi carrera profesional, entendiendo que la formación ha de ser continua, y que es el requisito necesario para desempeñar de mejor manera tu profesión.

Estas reflexiones se sitúan en el contexto de la realidad de un país como España, en el que ha sido frecuente escuchar que lo mejor era ser funcionario, o preparar una oposición a judicaturas o notarías. Este era el destino preferido de una gran mayoría de estudiantes, muchos con gran talento, y con ello se cerraban las puertas a otras opciones. Por desgracia, y desde mi punto de vista, estudiar una oposición  ha sido una solución segura hasta hoy, y también indicativa de la conciencia imperante en el país, “vamos a lo seguro…, el resto es aleatorio. Los alumnos universitarios no han  contemplado o valorado en profundidad durante sus estudios universitarios la opción de arriesgar, creando una empresa, desarrollando un proyecto, investigando en una determinada materia, y que los frutos de esta dedicación  a la empresa, a la investigación, etc. pudieran sustentar su medio de vida. Esta reflexión, unida al papel que ha jugado la universidad en este apartado,  genera más preguntas:

¿Que papel ha jugado la universidad en la generación de esa conciencia?

¿Qué papel ha generado la inercia que tiene la sociedad española, de ir a lo seguro, y de fomentar mas lo amiguismos que la cultura de primar el buen desempeño?

¿Qué papel han jugado todos los estudiantes que han tenido acceso a las enseñanzas superiores y no han sabido revelarse a la situación establecida y luchar por conseguir autogenerar un trabajo que les permitiera salir adelante, en vez de pensar que son las empresas las que deben hacerlo, cuando por ejemplo las multinacionales en general, no piensan precisamente en sus empleados aunque quieran hacerles creer lo contrario. O aquellos que piensan que es el estado es el debe generar puestos de trabajo, cuando vemos una y otra vez que es incapaz?

¿Qué papel ha jugado el inoperante Estado, y los representantes de los partidos políticos que han ostentado el poder, que en la única época de bonanza de España en el último siglo, no han sabido planificar, organizarincluso guardar recursos, así como definir políticas destinadas a fomentar el desarrollo de la nación, contando como cuentan con la generación más numerosa en edad de trabajar y mejor formada en España?

¿Por qué tanta estrechez de miras?

Es necesario despertar y generar una cultura destinada a evitar de nuevo respuestas negativas a las anteriores preguntas, ¿que hacer para ello?: la respuesta es innovar, que como define el diccionario de la Real Academia de la Lengua es: Mudar o alterar algo introduciendo novedades.

Propongo una apuesta por la innovación, desde la creación de una “cultura de la innovación” en el ámbito universitario, por entender que la universidad es el trampolín del que debe partir esta iniciativa.

La innovación.

El concepto innovación no ha evolucionado en determinados ámbitos, como el universitario,  su interpretación no se ha adaptado a la realidad actual, el concepto no ha sido objeto de un debate profundo. Por otra parte el conjunto de dogmas o principios sobre las que se ha asentado el concepto innovación, tampoco se ha adaptado a la realidad actual. Estos situación también ha a afectado la enseñanza superior.

Para hacer una primera valoración de la evolución del concepto, se toma como referencia el análisis histórico y a la vez comparatista del posicionamiento del concepto actual de innovación, desde el punto de vista que emana de las instituciones internacionales con mayor influencia y que fomentan su desarrollo, como la OCDE y la UE. La OCDE  y la UE a través de la Comisión Europea (EUROSTAT) han evaluado como la innovación y las políticas educativas, pueden contribuir al crecimiento económico sostenible y a la creación de empleo. El estudio emite una serie de recomendaciones en relación con los desafíos generados por el desarrollo de nuevas industrias, manifestado a través del Manual de Oslo (1), que incluye el desarrollo de indicadores de la OCDE, como principal fuente internacional de directrices para la recopilación y uso de datos sobre las actividades de innovación en la industria. En su tercera edición, el Manual de Oslo, en su preámbulo, centra su objetivo en los progresos realizados en la comprensión del proceso de innovación, se ha actualizado para tener en cuenta los progresos realizados en la comprensión del proceso de innovación, la experiencia adquirida en la anterior ronda de encuestas de innovación, la extensión del campo de la investigación a otros sectores de la industria y las últimas revisiones de las clasificaciones internacionales uniformes. Las innovaciones siempre resultan del ensamblaje improbable de elementos a menudo conocidos, que permite poner a la sociedad productos procesos o servicios, objetivamente nuevos o mejorados.

La definición de innovación, que incluye el Manuel de Oslo, es: la introducción de un nuevo o significativamente mejorado producto (bien o servicio) de un proceso, de un nuevo método de comercialización o de un nuevo método organizativo en la practicas internas de la empresa la organización del lugar de trabajo o de la relaciones exteriores.

Como puede extraerse del preámbulo del Manual de Oslo, el objetivo del mismo es la comprensión del proceso de innovación, apoyado en los estudios realizados en los anteriores informes, la experiencia que emana de los mismos y de los datos que contienes. El proceso de definición de la innovación ha avanzado hacia un concepto mas global de la innovación, que se centra en la compresión del mismo, teniendo en cuenta que la innovación es diferente en cada ámbito, en cada aparatado.

Innovación en la universidad.

Universidad. La palabra Universidad procede del latín UNIVERSITAS, nombre abstracto formado sobre el adjetivo UNIVERSUS-A-UM (“todo”,”entero”, “universal”), derivado a la vez de UNUS-A-UM (“uno”). Entendida la Universidad como generadora del saber, se le atribuyó desde su inicio el carácter de “Alma Mater” en el sentido de engendrar y transformar al hombre por obra de la ciencia y el saber. Además de estar definida en la Real Academia de la Lengua (RAE) como 1. f. Institución de enseñanza superior….Otra de las acepciones del significado de universidad de la RAE es universalidad, manteniendo en espíritu de la definición del medioevo que la vinculaba  a lo universal. Otras notas que caracterizan la universidad son además de la Universalidad, es la de ser Corporativa, Científica y Autónoma. La “Universitas” comprende la diversidad de las ciencias y de las disciplinas convergentes en la unidad del saber.

Teniendo en cuenta la amplia definición de innovación dada por el Manual de Oslo, y trasladándola a la universidad para su aplicación, la innovación en la universidad debe pasar por el análisis y la descripción de unos principios básicos de innovación como apunta Olga Gil. Apostar por el idioma actual de la ciencia y los negocios globales, el inglés. El aprendizaje “conectado” y el avance en la alfabetización digital. Tecnología y bajada de costes. La Creación de ecosistemas de innovación. La personalización en la tutela y dirección del estudiante. La creación de ecosistemas de innovación…. Un ejemplo de innovación lo tenemos en el “Master Universitario en Investigación en Ciencias Jurídicas”, que ha posibilitado seguir formándose a profesionales que ejercen a la vez trabajos en otros sectores y ha combinado formación presencial y vía Internet.

El “ecosistema de innovación” es un elemento indispensable para que se fomente, asiente y desarrolle el proceso innovador, no sólo será suficiente con plantear, posibles cambios o nuevas propuestas aisladas, se ha de contemplar el proceso innovador como parte esencial del desarrollo de la Universidad. Esta también es la opinión de Francis Pisani.

Junto a las innovaciones propuestas por Olga Gil, a la que se podrían añadir algunas otras como: la necesidad de una mayor interconexión de la universidad con el exterior, por ejemplo la inclusión obligatoria en los planes de estudio de practicas en empresas, organizaciones, asociaciones, servicios sociales… etc. Los alumnos deben conocer la realidad a la que se enfrentaran y en la que dejaran su esfuerzo en el futuro. La necesidad de orientar la formación hacia la vida profesional real en mayor medida. La obligatoriedad de tener en cuenta principios éticos en la implantación de los procesos de innovación es también esencial en este mundo que cada vez pone en evidencia mayores desigualdades, propiciar el acceso a la formación a los mas desfavorecidos, que pueden ser además entusiastas fuentes de innovación. Fomentar el abaratamiento de la formación en la medida de lo posible. El proceso de innovación continua, debe ser el punto de partida, y con el se irá creando el entorno de interacción entre los agentes participantes para desarrollar el proceso innovador. El proceso innovador también dará sus frutos desde una perspectiva económica, una vez implantado, se podrá cuantificar la eficiencia que genera, en muchos apartados, y sobre todo en uno muy importante en la satisfacción del alumnado en participar del proceso innovador y los beneficios que de éste obtiene.

Con estos rasgos identificativos la universidad está obligada a tomar parte en procesos que fomenten la innovación, esta obligada a ser protagonista en el desarrollo de cualquier actividad vinculada a la innovación. Esta obligación no sólo parte del compromiso moral que la universidad tiene con el saber, sino que no innovar, o participar en procesos innovatorios supondría poner en riesgo su propia supervivencia. La universidad no puede perder de vista evolución del concepto en una sociedad tecnológica y cambiante y la interdisciplinariedad aparejada a la innovación. El reto está servido y hay muchas Universidades que ya han comenzado el proceso innovador…ya lo dijo Unamuno: “el progreso consiste en renovarse”.

Referencias

1.- Oslo Manual. Guidelines for Collecting and Interpreting Innovation Data, 3rd Edition. Authors:  OECD, Statistical Office of the European Communities, Luxembourg, 10 Nov 2005.

3.- Francis Pisani. @francispisani  #winch5 – On a World Tour of Innovation and Social Media. Connecting Change Agents Translocal · http://bit.ly/winch5 .

 

 

Se acabó lo de ser otra piedra más en el muro. Firma invitada: Jaime Bravo

Hay veces que me viene a la mente, aquellas magníficas películas de ciencia ficción en la que parece que todo lo que ocurre es completamente imposible. Algunas de ellas, tienen en  su ADN cinematográfico un toque cómico. Dos palabras, que se relacionan mucho y a la vez, lo hacen tan poco. Permítanme que les explique de lo que estoy hablando, y de que les cuente, a lo largo de estas líneas, aquello a lo que me refiero.

La edad media de los estudiantes en Corea del Sur es la misma que en la mayoría de los países con tendencias educativas occidentales. Sin embargo, la educación surcoreana muestra algo que no es para nada común: una excesiva necesidad por ser el mejor. Recapitulemos y hablemos antes de este curioso país. Su vecino, es el catalogado por todos como el país más hermético del mundo: Corea del Norte. A pesar de todas las diferencias que pasen, esto no fue así siempre. De hecho, ambos países paseaban por el mismo camino hasta la guerra que les enfrentó, y que les hizo escindirse en dos sistemas políticos diferentes.

Quizás, es por esto por lo que Corea del Sur, somete a sus estudiantes a uno de los procesos educativos más dañinos del mundo. A grandes rasgos, consiste en hacer que cada estudiante experimente una necesidad por ser el mejor en todo. Sí, sí, sacar las mejores notas en todo. ¿Entienden por qué hablo de la ciencia ficción? Si no es así, estoy seguro de que lo entenderán más adelante.

El punto cómico, entra cuando nos damos cuenta de lo que esta pasando. Abrir los ojos y observar la realidad es demasiado difícil, sobre todo, cuando nos educan para que no hagamos esto, al menos, hasta que estemos fuera del sistema. Que este sistema está quebrado, no es algo nuevo, es algo que está en boca de todos.

Las exigencias educativas van cambiando, pero curiosamente (y créanme, aquí se encuentra el punto cómico del que les hablaba al principio) el sistema que las debería fomentar no lo hace. No nos confundamos: a lo largo de los años en los que la educación formaba clones, estos tenían un destino, tenían un lugar asignado al que ir: un muro.

Todos nosotros, nos convertíamos en una especie de ladrillos que, juntos, formaban un gran muro. Este, es el verdadero problema de la educación. No, no estoy hablando de la valoración que damos a los alumnos (curiosa palabra, por cierto) estoy hablando, del destino que teníamos todos cuando salíamos de la educación. Cómico también, que yo hable en pasado.

Las exigencias de las que hablaba, cambian. El mundo, demanda personas que sepan preguntar y a la vez, responder; el mundo, deja fuera a las personas que solo saben responder o que tienen un pequeño entendimiento de la sociedad tan convulsa y cambiante que tenemos.

La más estricta realidad, es que las cosas suceden por una razón. Entender quizás que los niveles de paro que tenemos son consecuencia de esto, es lo más razonable: no hemos tenido una transición de conocimientos. Esta transición, solo es posible con un cambio radical desde la raíz, desde el sistema educativo.
Si no cambiamos la forma de educar, no tendremos una transición y por ende, seguiremos siendo ladrillos que compongan un muro, un muro, nada sólido.

Para acabar, me gustaría dar a entender que lo que sucede si tiene posibilidad de cambio, todavía no es demasiado tarde como para cambiar las cosas y arreglar la situación.

Por cierto, el punto de ficción respecto a Corea del Sur, es creer que sacar las mejores notas es ser el mejor: sacar mejores notas, responde a ser una persona totalmente capaz en lo que a estudiar se refiere. No es malo, no se confundan, pero sería mejor estimular a esas personas con otro tipo de educación.

Porque ahora, más que nunca, se acabó lo de ser otra piedra más en el muro.